Para gestionar una licencia de apertura, generalmente se requiere la presentación de una solicitud formal ante el ayuntamiento o la entidad local competente, acompañada de un proyecto técnico elaborado por un profesional cualificado que detalle el uso del local, las características de la actividad, el cumplimiento de la normativa urbanística, de seguridad, incendios, accesibilidad, sanitaria, medioambiental y de ruidos. También se suelen pedir los planos del local, la identificación del solicitante, la escritura de propiedad o contrato de alquiler del inmueble, y en ocasiones, declaraciones responsables o certificaciones que acrediten el cumplimiento de la normativa. Los requisitos pueden variar significativamente según el tipo de actividad y la normativa específica de cada municipio.